domingo, 4 de febrero de 2018

¿Qué clase de líder de proyectos quieres ser?


Vivimos en mundos interpretativos, esto quiere decir que cada uno de nosotros percibe la realidad de manera diferente, de acuerdo a nuestra educación, creencias, contexto social y cultural, entre otras cosas. Nuestro observador condiciona nuestro mundo y el tipo de gerente o líder de proyecto que somos.
 
Rafael Echeverría y Alicia Pizarro en su interesante artículo El Fenómeno de Callar y las Rutinas Defensivas en la Organización, identifican a dos clases de observadores, el de enfoque único y múltiple:
 
El observador de enfoque único es aquel que cree que su manera de mirar el mundo y de hacer las cosas es la correcta y la mejor, por esta razón busca imponerla. Desestima la visión de los demás al considerarla limitada con respecto a la suya, siempre tiene la razón.
 
Un gerente de proyectos de enfoque único, en función de que las cosas se hagan como “propone”, intentará en primer lugar convencer a los miembros del equipo de trabajo, pero, en caso de que no lo logre utilizará su autoridad para imponer su criterio, llegando al extremo de tratar de neutralizar y hasta eliminar, en sentido figurado, las voces disidentes. Creo que no es necesario comentar cómo serían las relaciones y el trabajo en un “equipo” “liderado” por un gerente de proyectos de este tipo.
 
El observador de enfoque múltiple por el contrario entiende que su visión de la realidad no es la única y valora el que existan otras, ya que las considera como posibilidades para el aprendizaje.
 
Un gerente de proyecto que sea este tipo de observador generará espacios para que los miembros de su equipo aporten ideas, y escuchen las de los otros, que permitan enriquecer las soluciones y cursos de acción a tomar en el marco de la iniciativa.
 
Para este fin el gerente de proyectos puede utilizar lo que Echeverría define como las dos modalidades del habla, la proposición para compartir la visión propia y la indagación para conocer la de los demás, en un marco de respeto por el otro. De esta manera, se genera confianza en el equipo, se empodera a sus miembros y somos capaces de innovar.
 
¿Qué clase de líder de proyectos quieres ser?
 
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